ESPINA BÍFIDA

I.- DEFINICIÓN
Es un defecto congénito de la columna vertebral que se presenta como consecuencia del fallo del cierre del tubo neural durante las primera semanas de desarrollo. La médula espinal no se desarrolla con normalidad, teniendo como consecuencia diferentes grados de lesión en la médula espinal y el sistema nervioso. Este daño es irreversible y permanente. En casos severos, la médula espinal sobresale por la espalda del bebé.
II.- CAUSAS Y FACTORES DE RIESGO
  • El 98% de los casos se debe a un déficit de folatos en la madre en los momentos previos e inmediatamente posteriores a producir el embarazo.
  • Tratamiento de la madre con fármacos.
  • Edad materna: Madres adolescentes o de más de 35 años.
  • Generalmente no es hereditario.
III.- TIPOS DE ESPINA BÍFIDA:
Hay tres tipos de espina bífida (varían de leve a severo) y éstos son:

  • ESPINA BÍFIDA OCULTA: Una apertura en una o más de las vértebras (huesos) de la columna espinal, sin ningún daño aparente a la médula espinal.
  • MENINGOCELE: En este tipo de espina bífida un saco de liquido sobresale de una abertura en la espalda del bebé. Pero la médula espinal no está en ese saco. Por lo general, el daño en los nervios es mínimo o no hay daños. Esta forma de espina bífida puede causar pequeñas discapacidades.
  • MIELOMENINGOCELE: Esta es la forma más severa de la espina bífida. En esta malformación, un quiste o saco de líquido sobresale de una abertura en la espalda del bebé. El saco contiene parte de los nervios y la médula espinal, los cuales están dañados. Esta forma de espina bífida causa discapacidades de leves a graves, como problemas que afectan la manera en que una persona va al baño, pérdida de la sensibilidad en las piernas o los pies y discapacidad para mover las piernas.
IV.-  SIGNOS Y SÍNTOMAS DE LA ESPINA BÍFIDA:
Los síntomas de Espina Bífida varían entre las personas, dependiendo del tipo:

  • A menudo, las personas con Espina Bífida "Oculta" no tienen signos externos del trastorno.
  • Los defectos del tubo neural cerrado se reconocen al comienzo de la vida debido al mechón de pelo anormal o un hoyuelo pequeño o marca de nacimiento sobre la piel en el sitio de la malformación espinal.
  • El Meningocele y Mielomeningocele generalmente involucran un saco lleno de líquido, visible en la espalda, que sobresale de la columna vertebral.
  • En el Meningocele, el saco puede estar cubierto de una capa fina de piel, mientras que en la mayoría de los casos de Mielomeningocele, no hay una capa de piel cubriendo el saco y generalmente está expuesta una sección del tejido de la médula espinal.
V.- DIAGNÓSTICO:
Las pruebas diagnosticas se pueden realizar durante el embarazo para evaluar al feto. Las pruebas que se realizan son las siguientes:

  • Ecografía prenatal: La ecografía puede detectar un fallo en el cierre del tubo neural.
  • Analítica de sangre: Se recomienda realizar un análisis de sangre a todas las embarazadas entre la semana 15 y 20 del embarazo. Este análisis de sangre debe medir los niveles de Alfacetoproteina y otros marcadores bioquímicos para comprobar el riesgo de padecer la enfermedad.
VI.- PRONÓSTICO:
Con la detección oportuna, el cuidado médico adecuado, el tratamiento efectivo y la colaboración de la sociedad, el futuro es de lo mas alentador. La atención médica inmediata y el tratamiento continuo, son importantes para que la mayoría de los niños con espina bífida puedan llegar a tener una vida normal y la oportunidad de convertirse en miembros productivos de la sociedad.
VII.- PREVENCIÓN
La prevención de los defectos del tubo neural es muy fácil en los embarazos planeados. Estas alteraciones aparecen en las tres primeras semanas de gestación, cuando muchas mujeres aun no son conscientes de estar embarazadas. Por ello la prevención debe realizarse antes del embarazo. Esta prevención primaria debe hacerse dentro del control pre-concepción del embarazo e irá dirigida a:

  • Evitar la ingesta de tóxicos y fármacos teratogenos en el periodo periconcepcional.
  • Dieta equilibrada.
  • Aporte de folatos desde el periodo preconcepcional, al menos tres meses antes de la concepción y hasta doce semanas de la gestación.

VIII.- TRATAMIENTO
No hay un tratamiento curativo especifico para la espina bífida.

El primer paso es la corrección quirúrgica de la lesión. La meta no es restaurar el déficit neurológico, pues es imposible, sino prevenir cualquier otro trauma que pueda sufrir la médula expuesta. Si el niño padece también de hidrocefalia, esta hay que corregirla inmediatamente.

La meta fundamental del tratamiento es la prevención de infecciones y preservar la médula y los nervios de agresiones externas. La cirugía puede suponer una ayuda pero no puede restaurar la función o la sensibilidad.
*Después de la cirugía es necesaria la practica de ciertos cuidados:

  • Examen cuidadoso de la piel, especialmente  las zonas de contacto como los codos, nalgas, parte posterior de los muslos, talón y áreas del pie. Las recomendaciones incluyen el cambio frecuente de posición.
  • Cuidados especiales por la incontinencia urinaria y la función intestinal.
  • Vigilancia estrecha sobre la nutrición del bebé.
  • Estimular la actividad y la movilidad para un crecimiento y desarrollo apropiados para su edad.
  • Aparatos que previenen deformidades o que sirven de protección.
  • Medicación.
IX.- REHABILITACIÓN FÍSICA
Todas nuestras actividades tienen que ir encaminadas a reducir el mínimo las deformidades y maximizar las capacidades del niño. Un refuerzo positivo supondrá un aumento de su autoestima y promoverá su independencia.

La complejidad del problema no se entiende inmediatamente después del nacimiento sino que revela según el niño va creciendo y desarrollándose.

Básicamente, el tratamiento del niño con espina bífida consiste en ayudarle a alcanzar el máximo nivel de desarrollo que permita su defecto neurológico. En este proceso es fundamental la rehabilitación ortopédica, con la que se intenta conseguir ciertos objetivos de estabilidad y de movilidad, de los que depende el desarrollo mental y social del niño.

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