FASCITIS PLANTAR

I.- DEFINICIÓN
La fascia plantar es el tejido grueso en la planta del pie. Este tejido conecta el calcáneo (hueso del talón) a los dedos y crea el arco del pie. Cuando este tejido se inflama o se hincha, se denomina FASCITIS PLANTAR.

Este dolor es comúnmente más severo durante los primeros pasos al levantarse de la cama, disminuye con cierta medida con la actividad por la distensión de la fascia, y reaparece de nuevo durante un periodo de descanso.
II.- CAUSAS
Usted sería propenso a sufrir fascitis plantar si:

  • Tiene problemas con el arco del pie (tanto pie plano como pie cavo).
  • Corre largas distancias, cuesta abajo o sobre superficies irregulares.
  • Es obeso o aumenta de peso de manera repentina.
  • Tiene el tendón de Aquiles (el tendón que conecta los músculos de la pantorrilla al talón) tenso.
  • Usa zapatos con soporte de arco deficiente o suelas blandas: tipo balerinas, zapatillas planas o sandalias.
III.-  SÍNTOMAS
Como ya se mencionó, el síntoma más común es el dolor y la rigidez en la parte inferior del talón. El dolor allí puede ser sordo o agudo. La planta del pie también puede doler o presentar ardor.

El dolor generalmente es peor:

  • En la mañana cuando usted da los primeros pasos.
  • Después de pararse o sentarse por un rato.
  • Al subir escaleras.
  • Después de actividad intensa: caminatas largas, correr, saltar, permanecer de pie por largas horas, etc.
  • El dolor puede aparecer de manera lenta con el tiempo o aparecer repentinamente después de una actividad intensa.
IV.- TRATAMIENTO
Desde la primera visita el médico por lo regular recomienda medicamentos antiinflamatorios, reposo por unos días y luego deriva a Medicina Física y Rehabilitación.

En la rehabilitación se:

  • Aplica hielo al área del dolor. Haga esto al menos una a tres veces por día durante 5 a 10 minutos, con mayor frecuencia en los primeros días.
  • Utilizar una talonera de silicona o plantillas para zapatos.
  • Estiramiento de la fascia lesionada.
  • Algunas veces, se necesita una infiltración y como último recurso una cirugía del pie.
V.-  PRONÓSTICO
La fisioterapia puede durar desde varios meses, dependiendo del tiempo de lesión y el adecuado cuidado durante la rehabilitación, eso quiere decir si el paciente ha tomado conciencia de las recomendaciones y si practica los ejercicios su pronóstico de recuperación será mayor.
VI.- RECOMENDACIONES
  • Párese en el extremo de un escalón con la punta del pie de forma firme y baje lentamente los talones hacia el piso sin doblar las rodillas, dejando que se eleven de forma natural los dedos. Mantenga la tensión por 30 segundos y regrese hacia la línea recta sin realizar puntas. Realice 10 ejercicios 10 veces al día.

  • Recárguese sobre la pared con la pierna de atrás recta, apoye los talones firmemente sin despegarlos mientras desliza el cuerpo hacia adelante. Mantenga la tensión por 30 segundos y regrese lentamente. Realice 10 ejercicios 3 veces al día.

  • Recárguese sobre la pared con la pierna flexionada, apoye los talones firmemente sin despegarlos mientras desliza el cuerpo hacia adelante. Mantenga la presión por 30 segundos y regrese lentamente. Realice 10 ejercicios 3 veces al día.

  • Utilizando una pelotita, ejerza presión firme sobre ella y ruede el pie. Repita de 30 a 50 veces, hasta que sienta que la planta se relaje. Realice 3 veces al día.

  • Traccione hacia atrás de los dedos del pie principalmente el primero, estirando la planta del pie. Realice este ejercicio al inicio con la rodilla doblada y posteriormente estirada. Mantén la tensión por 30 segundos y regrese lentamente. Realice 10 ejercicios 3 veces al día.

  • Coloque tu pie sobre una toalla y trate de arrugarla con los dedos. Mantenga la tensión por 30 segundos y regrese lentamente. Realice 10 ejercicios 3 veces al día.

  • Congele agua en vasos desechables, rompe la orilla y frote el hielo sobre la planta del pie por 10 minutos al final de los ejercicios 3 veces al día.

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